31 de diciembre de 2008

Israel nació del terrorismo judío



Vídeo de la comparecencia de Gerald Kaufman (subtítulos español)



"Fui criado como judío ortodoxo y sionista. En un estante de la cocina de mi casa teníamos una cajita de metal para el Fondo Nacional Judío, en la que metíamos monedas destinadas a ayudar a los pioneros que estaban construyendo la presencia judía en Palestina.
La primera vez que estuve en Israel fue en 1961 y he regresado allí más veces de las que soy capaz de recordar. Tenía familia en Israel y tengo amigos en Israel. Uno de ellos luchó en las guerras de 1956, 1967 y 1973 y fue herido en dos de ellas. El broche que hoy luzco en la corbata le fue concedido por sus méritos militares y él me lo obsequió.
He conocido a la mayoría de los primeros ministros de Israel, empezando por el primero de ellos, David Ben Gurion.
Golda Meir fue mi amiga, al igual que lo fue Yigal Allon, quien como general conquistó el Negev para Israel en la guerra de independencia de 1948.
Mis padres vinieron a Gran Bretaña como refugiados, desde Polonia. La mayoría de los miembros de nuestra familia fueron más tarde asesinados por los nazis en el holocausto. Mi abuela estaba enferma en la cama cuando los nazis llegaron a su casa en el pueblo de Staszów. Un soldado alemán le disparó un tiro en la cabeza.
Mi abuela no murió para justificar que los soldados israelíes asesinen abuelas palestinas en Gaza.
El actual gobierno israelí explota cruel y cínicamente la inacabable culpabilidad de los gentiles por la matanza de judíos en el holocausto como justificación para asesinar palestinos. Lo que implica que las vidas judías son preciosas, pero las vidas de los palestinos no valen nada.
Hace unos días, en Sky News, le preguntaron a la comandante Leibovich, portavoz del ejército israelí, por la matanza de 800 palestinos hasta aquel momento –hoy el total alcanza la cifra de 1000. Replicó sin dudarlo que “500 de ellos eran militantes”. Esa sería la respuesta propia de un nazi. Supongo que los judíos que luchaban para salvar sus vidas en el gueto de Varsovia también pudieron haber sido 'despachados' por considerarlos 'militantes'.
Tzipi Livni, la ministra de asuntos exteriores de Israel, afirma que su gobierno no negociará con Hamás, porque son terroristas.
El padre de Tzipi Livni fue Eitan Livni, jefe de operaciones del grupo terrorista Irgun Zvai Leumi, que organizó el atentado con bombas en el hotel King David en Jerusalén, en el cual murieron 91 víctimas, entre ellas cuatro judíos.
Los terroristas judíos ahorcaron a dos sargentos británicos y destrozaron sus cadáveres con granadas.
Irgun Zvai Leumi, junto con la banda terrorista Stern, masacraron a 254 palestinos en 1948 en el pueblo de Deir Yassin.
Hoy, el actual gobierno israelí dice que harán lo necesario, en circunstancias aceptables para ellos, para negociar con el presidente palestino Mahmoud Abbas, de Fatah. Ya es muy tarde para eso. Podían haber negociado con Yaser Arafat, el anterior líder de Fatah, que era amigo mío. En vez de ello, lo sitiaron en un búnker de Ramallah, donde fui a visitarle. 
A causa de los errores de Fatah tras la muerte de Arafat, Hamás ganó las elecciones palestinas en 2006. Hamás es una organización que no es de mi agrado, pero fue elegida democráticamente y por tanto es la única representativa.
El boicot a Hamás, en el que incluso ha participado nuestro gobierno, ha sido un grave error que ha provocado terribles consecuencias.
Abba Eban, el gran ministro de asuntos exteriores israelí, junto al cual hice campaña en muchos estrados, dijo: “ La paz se alcanza hablando con los enemigos”.
Por muchos palestinos que los israelíes asesinen en Gaza, no podrán resolver este problema existencial por medios militares. Una vez que los combates terminen, seguirá habiendo un millón quinientos mil palestinos en Gaza y dos millones y medio más en Cisjordania.
Los israelíes los tratan como mugre, con cientos de controles de carreteras y los horrendos moradores de los ilegales asentamientos judíos no cesan de acosarlos.
Ya va siendo hora de que nuestro gobierno le diga claramente al gobierno israelí que su conducta y su política son inaceptables y de que imponga una total prohibición de suministro de armamentos a Israel. Ha llegado el momento de la paz, pero de una paz auténtica, no de la solución por conquista que pretenden los israelíes y que nunca podrán alcanzar. No son simplemente criminales de guerra: son idiotas". 

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Yehuda Lapidot cuenta las actividades de la organización terrorista a la que perteneció, Irgun Zvai Leumi, en un libro que se encuentra disponible en la red: 

Memorias de un militante de Irgun( Memories of an Irgun fighter). Por ejemplo, narra los episodios terroristas comentados por Kaufman:
Documental- testimonio de una superviviente de la masacre en Deir-Yassin


Documentos de Inteligencia británicos recientemente desclasificados revelaron una conspiración de grupos terroristas judíos en 1946-1947 para asesinar al entonces canciller británico Ernest Bevin y bombardear Londres. Los documentos recuerdan el importante papel del terrorismo en la creación del Estado de Israel.



La reciente desclasificación de archivos del Servicio de Seguridad británico (MI5) reveló que en 1946, el MI5 había advertido al entonces primer ministro Clement Attlee de que terroristas judíos planeaban asesinar al canciller Ernest Bevin como parte de una campaña de atentados con bombas en suelo británico. La campaña terrorista planificada finalmente quedó limitada a una serie de cartas-bomba. En 1947, unas veinte de esas cartas fueron enviadas a figuras prominentes en Gran Bretaña, incluidos Bevin y su predecesor conservador, Sir Anthony Eden.


Los documentos también revelaron una conspiración del rabino sionista estadounidense Baruch Korif para bombardear Londres desde el aire, plan que aparentemente fue desbaratado por el MI5, mediante una serie de arrestos en París. Sin embargo, las advertencias se concentraron en las actividades de los dos principales grupos terroristas sionistas, Irgún y la banda Stern.
KV 5/29 (1941-1946) covers the death of the Group's leader, Abraham Stern, in February 1942, and also the assassination of Lord Moyne in Cairo in November 1944. Government actions to try to counter the Group in the aftermath of the assassination are covered in this file and in KV 5/30 (1946). The files also record fears that the Stern Group was planning to mount assassination attempts in the UK; a telegram records a "reliable source" claiming that the organisation was "training to assassinate members of His Majesty's Government, especially [Foreign Secretary] Mr [Ernest] Bevin." Fuente: Stern Group File refs KV 5/29-32

Irgún (Irgun Zvai Leumi) fue fundado en 1931 como respuesta a la revuelta palestina que estalló en 1929, después de que los británicos rechazaran demandas árabes de independencia plena y reafirmaran su compromiso con la creación de una patria judía en Palestina.



La organización terrorista Irgún justificó su política de atentados contra la población árabe con el argumento de que eran “ataques preventivos”. Los métodos utilizados introdujeron, según el historiador israelí Benny Morris, una nueva dimensión al conflicto.



Por primera vez, se colocaron bombas en forma masiva en centros árabes atestados, y decenas de personas fueron asesinadas o mutiladas indiscriminadamente. Esta innovación pronto encontró imitadores árabes y se transformó en algo así como una tradición. Durante las décadas siguientes, las ferias callejeras, paradas de autobús, cines y otros edificios públicos de Palestina (y después, de Israel) se transformaron en blancos cotidianos, lo que dio un cariz brutal al conflicto.


Entre los primeros miembros y líderes de Irgún se cuentan Avraham Stern, quien se destacaría en la historia del terrorismo israelí, y Yitzhak Shamir, futuro primer ministro de Israel.

En 1939, Irgún se volvió contra Gran Bretaña tras la publicación de un proyecto de ley gubernamental que proponía la limitación de la inmigración judía en Palestina.

Así, el terrorismo que hasta entonces se había dirigido contra los árabes se extendió a las autoridades coloniales. Sin embargo, en 1940 los líderes de la organización terrorista decidieron suspender su campaña contra los británicos para no debilitar el frente aliado contra la Alemania nazi. Esta decisión provocó un cisma en Irgún, cuyos miembros más radicales, encabezados por Stern y Shamir, formaron una organización terrorista rival llamada LEHI. Esta organización, más conocida como “la banda Stern”, continuó sin alteraciones su campaña de terror.





El interés común era “la solución de la cuestión judía a través de la evacuación”. La banda Stern manifestó su pleno acuerdo con la opinión de los nazis de que la evacuación de masas judías de Europa era una precondición para la solución de la cuestión judía. Sin embargo, afirmó que “esto solo puede realizarse y completarse mediante el asentamiento de estas masas en la patria del pueblo judío, Palestina, y mediante la creación de un Estado judío dentro de sus fronteras históricas”. Por lo tanto, la banda se ofreció a “cooperar en la guerra del lado de Alemania” sobre esa base .

No está claro cuál fue la respuesta de los nazis a este ofrecimiento, pero la ofensiva terrorista de Stern no cesó. En noviembre de 1944, el grupo asesinó a Lord Moynes, ministro de Gran Bretaña para Medio Oriente, el funcionario británico de más alto rango en la región.

Tras el final de la II Guerra Mundial, Irgún se sumó a la campaña de terror. El grupo había reanudado sus operaciones bajo el nuevo liderazgo de Menachem Begin (otro futuro primer ministro de Israel). En julio de 1946, Irgún voló el hotel Rey David de Jerusalén, sede de la administración militar y civil británica. El atentado mataría a noventa y una personas, entre ellas británicos, árabes y judíos.

Pese a sus diferencias y rivalidad, Irgún y Stern no eran reacios a cooperar mutuamente en sus campañas de terror. La más infame de esas campañas conjuntas fue el ataque del 9 de abril de 1948 contra la aldea palestina de Deir Yassin. Tras matar a los residentes que huían de una casa a otra, los comandos de ambos grupos rodearon a los habitantes que quedaban y los masacraron a sangre fría. Más de cien niños, mujeres y ancianos murieron.



Fue el terror desatado en Deir Yassin el que provocó lo que se habían propuesto, el éxodo palestino y el problema de los refugiados palestinos. Fue uno de los acontecimientos más importantes de la historia palestina e israelí del siglo XX, no solo por sus dimensiones y brutalidad, sino porque marcó el inicio de la despoblación de más de cuatrocientas aldeas y ciudades árabes y la expulsión de más de 700.000 habitantes palestinos para dar cabida a las víctimas del holocausto y a otros judíos del resto del mundo .


Aunque este acto de terror no acaparó titulares en la prensa internacional, el asesinato por el grupo 'Stern' del conde Folke Bernadotte, un mediador designado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sacudió al mundo cinco meses después. Designado por el Consejo de Seguridad de la ONU en mayo de 1948 para negociar una tregua entre fuerzas árabes e israelíes y trabajar por un acuerdo de paz, Bernadotte había salvado a miles de prisioneros judíos de campos de concentración nazi en 1945, cuando era presidente de la Cruz Roja sueca. Pero eso no lo salvó de la sentencia de muerte de Stern. Su crimen fue sugerir, en el curso de su mediación, que Jerusalén debía ser incluido “como territorio árabe, con autonomía municipal para la comunidad judía”. Esto hizo que los sionistas lo acusaran de agente británico, y “un agente de Bevin”.



Bevin fue acusado varias veces de proárabe y anti-sionista. Su supuesta simpatía proárabe solo puede entenderse en el contexto de su evaluación de los intereses imperiales británicos en el mundo de posguerra.


Pese al evidente declive económico de Gran Bretaña, Bevin creía que su país podía rescatar sus intereses imperiales en el cambiado y cambiante mundo de posguerra. En su opinión, era crucial que Gran Bretaña preservara sus intereses económicos y estratégicos en Medio Oriente para que siguiera siendo una potencia mundial.

Estaba claro que Gran Bretaña ya no podría mantener su hegemonía ni sus soldados y bases en Egipto, en vista de la creciente ola de anticolonialismo en ese país. Palestina ofrecía entonces la única alternativa.



En suma, para que Medio Oriente siguiera bajo el ámbito de influencia de Gran Bretaña, esta potencia necesitaría la cooperación y amistad de gobernantes árabes de la región. Esto significaba que Gran Bretaña no podría enemistarse con los árabes, en especial con los palestinos.


Esto no significa que Bevin fuera insensible a los problemas de los judíos, especialmente los desplazados por la política racista de Hitler. Sin embargo, no podía aceptar el argumento sionista de que crear un Estado judío a expensas de los árabes palestinos era toda la solución al problema. El problema de los refugiados judíos era mundial, y aunque Palestina debía abrirles sus puertas, también debían hacerlo Europa y Estados Unidos.


En este sentido, a Bevin le enfureció la actitud de Estados Unidos ante el problema. El gobierno estadounidense, influido y presionado por el poderoso grupo de presión judío (y el enorme electorado judío de Nueva York), promovía la admisión de judíos en Palestina, pero no estaba dispuesto a aceptar más refugiados de esa colectividad.

En un momento de exasperación, Bevin pronunció las palabras que le valieron el odio de los sionistas de Estados Unidos:
“Ha habido agitación, particularmente en Nueva York, para radicar a 100.000 judíos en Palestina. Espero que no se me malinterprete en Estados Unidos si digo que esta propuesta se debe a la más sencilla de las razones: no quieren demasiados judíos en Nueva York” .
Muchos sionistas estadounidenses respaldaron 'el terrorismo de Sión'. Algunos incluso declararon abiertamente su admiración por los terroristas y aplaudieron sus actos de terror. Es el caso de Ben Hecht, que expresó en “Carta a los terroristas (judíos) de Palestina” publicada en The Herald Tribune de Nueva York:
“Los judíos de Estados Unidos están con ustedes. Ustedes son sus paladines. Ustedes son su sonrisa. Ustedes son la pluma de sus sombreros. Ustedes son la primera respuesta que tiene sentido para el Nuevo Mundo. Cada vez que hacen explotar un arsenal británico, destruyen una cárcel británica, vuelan por los aires un tren británico o asaltan un banco británico, o atacan con sus armas y bombas a los traidores e invasores británicos de sus tierras, los judíos de Estados Unidos tienen una pequeña fiesta en su corazón” .


Haganá (la defensa) fue la organización paramilitar más importante entre los judíos asentados en Palestina (bajo el mandato británico). Tan importante fue, que el hoy todopoderoso ejército israelí desciende directamente de esta organización.



La creación del grupo Haganá se produjo en 1920, como continuación de otra milicia llamada Hashomer. Hashomer estaba formado por inmigrantes judíos, que se organizaron para defenderse de los ataques de los beduinos habitantes de la zona y que habían visto con hostilidad la llegada de estas oleadas de judíos.



Estaba compuesta por los habitantes de los kibutz que se fueron estableciendo en esas tierras en las primeras décadas del siglo XX. Los asaltos árabes a estos asentamientos en 1920 provocaron la creación de este grupo, que se atribuyó la defensa de los intereses judíos. Se convirtió en un autentico ejercito clandestino, con miles de miembros. Ya no solo de los Kibutz, sino también de jóvenes de las ciudades. De las armas de autodefensa que poseían en sus asentamientos, pasaron a comprar armamento más sofisticado y a fabricar ellos mismos algunos tipos de explosivos.



Tanto creció este ejercito, que ya en 1936 contaba con 10 000 hombres en sus filas, además de con otros 40000 en la reserva. Ese año, cuando estalla la Gran Revuelta Árabe, se produce su bautismo como ejército regular.



La lucha de Haganá hasta los años 40 por marcada por la autocontención. Mientras los grupos más radicales, como el Irgún o la banda de Stern, comienzan a perpetrar atentados contra fuerzas británicas y árabes.
Haganá aparte de intentar burlar las leyes británicas sobre inmigración judía, aceptaron colaborar con Gran Bretaña en la lucha contra los nazis. Se crearon así dentro del ejército británico unidades totalmente judías. Sin embargo, una vez acabada la II Guerra Mundial, las tornas cambiaron. El Irgun, la banda de Stern y la propia Haganá empiezan a desarrollar acciones terroristas contra los británicos.


Finalmente, en 1948, dos semanas después de la creación de Israel, la Haganá se convierte en el Ejército del nuevo Estado de Israel. Esto provocó algún que otro choque con el Irgún, ya que la ley no permitía la existencia de ninguna otra organización armada.

Carta abierta publicada el 2 de diciembre de 1948 en el New York Times, firmada por distintas personalidades judías:

"Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.

Dicho partido ha sido formado por los miembros y partidarios del antiguo Irgun Zyai Leumi, una organización nacionalista de extrema derecha en Palestina..." seguir leyendo

...[Cuentan que los primeros actos de 'terrorismo' documentados históricamente por Flavio Josefo, se corresponderían con los 'sicarii' (siglo I dC), judíos que se enfrentaban a la 'ocupación' romana . También fueron violentos los zelotas, usándose como sinónimo muchas veces sicario y zelota. Leer El mundo judío en tiempos de Jesús de André Paul - Tercera parte, capítulo IV: Una dinastía de guerrilleros (pág 217) - Pluralismo en la resistencia: bandidos, sicarios y zelotas (pág 222) ]


Información relacionada:

Palestina 1948: sueño judío, pesadilla árabe
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