9 de julio de 2008

Pompeya y Herculano en el año 79 d.C.



'Pompeya, el último día'


'Los misterios de Pompeya'

"Parece lo más conjeturable que el Vesubio se alzó del seno del mar, formando un solo cuerpo con la montaña de Somma, y que ardió en la más remota antigüedad. Apagado después por muchos siglos, disminuyó sus primitivas dimensiones, y se cubrió de vegetación.

En el año 79 de la Era Cristiana volvió a levantarse bravo y destructor,... destruyó a Pompeya, Herculano, Stabia y otras ciudades y aldeas, dando nueva configuración al terreno, causando la muerte de Plinio el Mayor(Gaius Plinius Caecilius Secundus), que quiso examinar de cerca aquel cataclismo,...

Treinta y seis erupciones ha tenido el Vesubio desde entonces acá. En la del año 472 lanzó tan abundantes cenizas, que oscurecieron el cielo, y llegaron, impulsadas de un recio poniente, hasta Constantinopla. En la del año 1036 volvió a arrojar lava.

Pero la más terrible de todas fue la de 1631. Los historiadores de aquel tiempo hacen de ella una descripción espantosa, y refieren que perecieron más de diez mil personas en los villajes, casales y campos que arrasó la lava. Hacía más de cien años que no daba señales de vida el monte, y creían completamente extinguido el volcán, pues según el abate Bracino estaba reducido a una loma poco elevada, y en su cima, donde ni aun señales había de cráter, y que estaba cubierto de frondosa vegetación, brotaban tres veneros de agua caliente.

La elevación que hoy tiene el Vesubio la adquirió repentinamente en posteriores erupciones; en la de 1230 se elevó su cumbre prodigiosamente. Terrible fue la de 1737; se calculó la mole de su lava en un cubo de 113 toesas; aún se ve gran parte de ella hacia la Torre del Greco.

En la erupción del año 1760 se abrieron dieciocho bocas que lanzaban fuego y lava en la falda del monte, muy cerca de la Torre de la Anunciata, poniendo esta preciosa población en gran conflicto. En la de 1767, los sacudimientos del volcán fueron tales, que tembló la tierra veinte millas a la redonda. En la de 1794, la lava recorrió un espacio de tres millas y media, y entró más de cien varas mar adentro. El frente de este torrente espantoso era de más de cuatrocientas varas, y su altura sobre la tierra de cinco. En la erupción de 1822 llegó a ser de más de una milla el frente de la lava, y puso en gran peligro a Resina y otra vez a la Torre de la Anunciata. En la de 1834, la masa de fuego rompió con estruendo espantoso hacia la aldea de Otajano, causándole daño incalculable.

Desde entonces acá puede decirse que no ha habido erupciones, aunque haya arrojado fuego el volcán, pues la de 1839, que fue la última, no merece tal nombre: apenas lanzó lava y no causó mal alguno.
Mientras duran las erupciones, se oye en la falda de la montaña un espantoso ruido subterráneo, semejante al hervor de una inmensa caldera, y algunos días antes de romper se secan las fuentes y pozos de los alrededores, y se nota algún movimiento en el mar. Algunas temporadas parece el volcán completamente apagado, sin arrojar su boca ni el más leve vapor; dijérase entonces que duerme el coloso y que descansa el genio exterminador que habita sus entrañas. Pero lo más regular es que siempre lance humo, en mayor o menor cantidad. Algunas veces arroja ceniza en tanta abundancia, que anubla con ella completamente el sol; otras, arena en tal cantidad, que cae luego como una espesa lluvia por todos los contornos, y también ha lanzado a grande altura copiosos ríos de agua hirviendo.

Vesubio, Virtual Earth

Pero el espectáculo más sorprendente y magnífico que presenta el Vesubio es el conocido con el nombre del «Pino». Es éste una columna de humo y de ceniza que se eleva perpendicularmente desde el cráter a una prodigiosa altura, donde se extiende en torno en inmensa copa, formando la imagen del árbol que le da nombre. Plinio el Joven, comparó ya con él este fenómeno en la carta con que refiere a Tácito la muerte de su tío y la destrucción de Pompeya. Estas son sus palabras: «Nubes oriebatur, cujus similitudinem et forman non alia magis arbor quan pinus espresserit nam vetuti trunco elata in altum quibusdam ramis difundebatur». El pino que arrojó la erupción del año 1822 se elevó en el aire más de seis mil varas, y su copa presentó, al principio, una circunferencia de más de tres millas, y se fue luego extendiendo de modo que cubrió todo el cielo, causando tan espesas tinieblas, que no las penetraron los rayos del sol, y hubo en Nápoles treinta y seis horas de oscurísima noche.

Las dimensiones actuales del Vesubio son unas veinte millas de circunferencia en su base y 3.600 pies de elevación sobre el nivel del mar". Tomado de 'Viaje al Vesubio' de Ángel de Saavedra; Nápoles, 1844

Soprintendenza archeologica di Pompei (página oficial)


Pompeya, Virtual Earth

Histórico de las erupciones del Vesubio (Sintesi della storia eruttiva del Vesuvio )

Estado actual Vesubio ( Evento sísmico del 14 febrero de 2008 )

Osservatorio Vesuviano

INGV( Istituto Nazionale di geofisica e Vulcanologia)

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