25 de noviembre de 2007

Día Internacional de la Eliminación de la VIOLENCIA contra la MUJER

El 18 de noviembre de 2007 no lo olvidará fácilmente. Parecía un día normal, llevaba 25 años casada con un hombre al que creía conocer... y todo se desvaneció.

Muchas veces había tenido sueños desagradables, solía sentarse (en el sueño) y esperaba tranquilamente a que la mañana llegara, se despertaba y respiraba aliviada. Como siempre ...era un sueño.

Llevaba 10 años rondándole la idea de plantearle el divorcio a su marido, pero no encontraba qué razón darle. Todo se había acabado, pero él parecía no percatarse.
Nunca se lo dijo a nadie , ni a sus amigos más íntimos, ni por supuesto a su familia, eso era reconocer que todo había fallado, la vida de sus hijos cambiaría drásticamente, no es que la vida actual fuese buena... pero el divorcio parecía un salto al abismo. Ella presentía que el marido no lo aceptaría, así que esperó pacientemente a que su hijo menor cumpliera 18 años. Y los cumplió.
Habló primero con ellos, les explicó que la vida con su padre ya no tenía sentido, que nada de lo que la hacía feliz se podía hacer con su padre, ellos la entendieron, tenían la misma sensación, de parálisis vital. Ellos nunca podrían dejar de ser hijos de él, pero ella sí podía divorciarse y darles un futuro mejor, sería independiente y tomaría sus propias decisiones.
Hacía unos 7 años que se había puesto a estudiar de nuevo y después de muchos sacrificios, por fin tenía un buen trabajo y podía dar el salto. Sus hijos sólo le pedían una cosa, seguir viviendo con ella en la misma casa en la que habían nacido. Presagió que sería difícil que su marido aceptara el rechazo de sus hijos. Incluso ella hubiera aceptado que ellos lo eligieran a él, si eso representase la felicidad de ellos... pero sus hijos insistieron: "queremos vivir contigo y aquí".
Se armó de valor y así se lo planteó al marido, él no quiso escuchar nada, no podía creer que ella se revelara contra todo lo que él había estado pergeñando a lo largo de los 25 años de "cautiverio" emocional. Se habían quedado aislados, sin amigos, ella había abandonado el ejercicio de su profesión en aras de una convivencia donde sólo tenían cabida sus hijos, su marido y ella.
No cejó en su empeño, una vez que había tomado la decisión ya no se volvería atrás. Circunstancias de la vida le hicieron dilatar la demanda de divorcio durante meses, pero el verano se acabó, los juzgados se pusieron en funcionamiento de nuevo tras las vacaciones estivales y el 1 de septiembre visitó a un abogado y le planteó un caso sencillo: su divorcio. Como los millones de divorcios que en España y en el resto del mundo suceden.
Enterado el marido de sus intenciones, que llevaba meses sin dirigirle la palabra, empezó una guerra soterrada de vejaciones psicológicas y descalificaciones delante de sus hijos. Seguían compartiendo la vivienda y los encuentros en alguna dependencia de la casa eran inevitables. Le tenía miedo y dormía con la puerta cerrada, nunca había habido violencia física, pero después de tantos años había visto que la había manipulado y ejercido sobre ella violencia psicológica muy difícil de demostrar. No importaba nada ya, sólo quería empezar una nueva vida sin él , pero con sus hijos. Ellos permanecieron al lado de su madre, no dudaron de ella en ningún momento y siguieron apoyándola.
El juzgado no se demoró mucho en admitir la demanda y convocar a las partes, parecía un día para celebrar, estaban citados el 16 de noviembre, pero la noche anterior "las partes" a través de sus abogados repectivos llegaron a un acuerdo, él se iría de casa , dejaría a su familia en paz, ella aceptó todas las peticiones de él, sabía que algunas le traerían graves complicaciones. La vista en el juzgado quedó archivada y eso le hizo crecerse, de nuevo la dominaba.
El domingo, 18 de noviembre, parecía que era un día más de los muchos que había vivido con él. Ella estaba animada porque faltaba poco, la semana siguiente él abandonaría la casa. Podrían recomponer el rompecabezas en el que se habían convertido las vidas a la deriva de sus hijos y ella. Estaban solos en la casa, el hijo menor y ella. El todavía marido, deambulaba tranquilamente por la casa, no parecía que se hubiese enterado del acuerdo al que habían llegado los abogados.
El hijo menor conminó a su padre a que dejase de 'vaguear' y empezara a organizar de manera tranquila su salida de casa...él pareció ofenderse ante el consejo de su hijo haciendo caso omiso. Ante la insistencia del hijo, ella que observaba desde hacía 25 años los cambios de humor de su marido, trató de que el hijo no insistiera más...pero era tarde, con gesto exagerado e intimidatorio, les espetó: "me estáis agobiando, voy a llamar a la policía". La mujer no entendía nada. Tras 25 años de convivencia, sin atreverse a expresar ni la más mínima queja, veía como era él, el que les demandaría por acoso. Creyó que era una broma, quizás parecía que hablaba con la policía pero no sería cierto.

Entretanto, el marido se estaba vistiendo elegantemente para recibir a la policía. Ella atónita asistía a aquel espectáculo. Pensó si debería sentarse y esperar a que la mañana llegara, sería un mal sueño como siempre, dormir empezaba a ser un suplicio, la mente te jugaba malas pasadas.

Pero no, todo era demasiado real, su hijo , su marido...y el timbre de la puerta sonó, en efecto llegó la policía, fue ella a abrirles, ni se lo pensó; probablemente les llevarían detenidos, su marido les diría alguna de esas barbaridades que solía decir sobre la esposa, implicaría a su hijo y los policías le creerían a él, antes que a ella; ella estaba desencajada, desaliñada, él incólume e impertérrito, nada parecía importarle.

Fue un acto instintivo, ella vió a los policías, se abrazó a uno de ellos y le rogó que la escuchara, que alguien tenía que sacarla del infierno. Entretanto, el marido salió corriendo por la puerta y trataba de alcanzar el ascensor, decía" esto no va conmigo", los policías no comprendían nada, le detuvieron y le tomaron los datos, la mujer no soltaba el brazo del policía, mientras estuvieran allí no le pasaría nada. El otro policía se ocupaba del marido. Pero algo extraño ocurrió, el marido abrió la ventana del patio de luces y les dijo: "me suicido". El policía que se hallaba cercano a él le agarró a tiempo, no había corrido peligro su vida porque la distancia al suelo (3 metros) era insuficiente para un suicidio, pero los agentes anotaron en el parte de actuación, entre otras cosas :"intento de suicidio". La mujer asistía incrédula al espectáculo, jamás habían dado un escándalo entre los vecinos, aquello nadie lo podría entender, había llevado su pena y su desgracia de manera discreta y ahora podría acabar siendo noticia en un periódico.

Finalmente ingresaron al marido en el hospital, ella discretamente acudiría al mismo hospital para que le recetaran algún 'ansiolítico' que la ayudase a calmarse y entender algo.
Transcurridos unos minutos, sus hijos la acompañaron para que la vieran en urgencias y la calmaran, aceptó.


_ Qué le pasó, señora?

_Bueno, hemos tenido un problema familiar, mi marido acaba de ingresar en este Hospital por un intento de suicidio, después de llamar él mismo a la policía y yo no entiendo nada, creía que era yo la que había sufrido malos tratos psicológicos, pero ...

Le contó a la médico un poco por encima, los avatares matrimoniales que la habían llevado a poner demanda de divorcio al marido.


_ Bueno señora, usted está ahora mismo deprimida, le recetaré un calmante pero me tiene que comprender, en estos casos hemos de cubrir un informe para el juzgado, ¿lo comprende?.

_Sí, sí, pero yo no quería que mis hijos quedasen con el estigma de un padre maltratador, ni me gusta reconocer que soy una mujer maltratada, ¿no podría recetarme algo para dormir hoy?, no quería que acabase esto en una denuncia por malos tratos...nunca me había planteado llegar a esto, por eso aguanté hasta que mi hijo fuera mayor de edad.

_La entiendo, la entiendo, pero es por su bien, por si pasa algo; tenemos que dar parte al juzgado, usted viene aquí porque tiene una situación de angustia a raíz de un altercado con su marido.

_Bueno, vale....

La médico llama a una enfermera y le solicita que traiga el impreso para cubrir los datos para el juzgado.


_Dígame su nombre

_Maga

La doctora mira el siguiente recuadro que tiene que cubrir y lee en alto:"lesiones que presenta".

_¿Dónde tiene la lesión?, Maga.

_Ya le dije... en ninguna parte, fueron y son malos tratos psicológicos, no dejan huella.

La doctora mira a la mujer, abatidas las dos. Coge el impreso a medio cubrir y comienza a partirlo en trocitos.

_Bueno, lo dejamos así, tómese tres pastillas diarias de 'alprazolam', y para dormir hoy tómese dos.

_Muchas gracias, doctora.

Esa noche llamó el psiquiatra del hospital a la casa, estaban tratando de entender un caso tan extraño, hablaron con ella:

_Señora, su marido está perfectamente, no se preocupe, le vamos a dar el alta inmediatamente.

_¡¡Dios mio!!, no puede ser que me suceda esto, si él viene para el domicilio yo me tengo que ir, no puedo estar en el mismo lugar que esté él.

_Por qué señora, cálmese.

Le volvió a explicar con someros detalles, lo que había sido la convivencia con él y que a la semana siguiente él debería abandonar el domicilio. El psiquiatra pareció entender algo, le explicó que su marido era un cuadro psiquiátrico raro, de hecho por eso la llamaban antes de darle el alta, era extraño ver un suicida que al despertar de un 'sueño inducido por él mismo', no mostrara ningún tipo de emoción.

_Bien señora, la veo muy alterada, le dejaremos ingresado para que usted duerma tranquila, cuando le demos el alta, la avisaremos, de manera que pueda marcharse a tiempo de su domicilio. Pero debería denunciarle.

_Muchas gracias, no sabe cuanto se lo agradezco.

De todos modos esa noche, su hijo mayor se quedó en vela, su hijo menor puso un colchón trabando la entrada a la habitación y se quedó dormido en el suelo.


Al día siguiente Maga despertó y todo era real. Nada de todo lo que recordaba era un sueño. Antes de que iniciaran la huída, la acompañaría su hijo menor, recibieron la llamada de nuevo del hospital. El psiquiatra quería hablar con ella, querían atar algún cabo suelto.
Fue al hospital, temiendo encontrárselo. El psiquiatra era hombre divertido y excéntrico:

_Menudo actor, menudo actor, decía mirando el historial médico.
_ De quien habla?

_De su marido. ¿Usted cree que su marido se quiso suicidar?

_Yo creo que no, pero los policías dicen que sí.

_Por eso le digo, que menudo actor. Señora su marido es un manipulador, embaucador, frío y calculador, en definitiva, lo que en psiquiatría entendemos por "histriónico", amenazan con suicidarse como último recurso para conseguir sus fines, pero tienen cuidado de que sea en un momento en que alguien les ayude a no hacerlo y son pocos los que logran consumar el suicidio, el caso es que tiene engañados a medio equipo médico pero a mí no me engaña.

La mujer, respiró aliviada, por fin después de 25 años, en 5 minutos, había entendido todo, ahora ya sabía que no era ella la perversa que destrozaba un hogar; él la había sometido con sus maquinaciones y el carácter afable y seductor de él, siempre la habían hecho confiarse... nunca hubiera imaginado aquel final.

_Señora, su marido ( por ahora), espero que pronto deje de serlo, no la quiere a usted, se quiere a sí mismo. Psiquiátricamente está perfecto, le daremos el alta. Le damos tiempo para que usted recoja sus cosas de su domicilio y se marche. Y resuelva esto cuanto antes.

_¿Le puedo preguntar algo personal?

_Pregúnteme lo que quiera.

_¿Me puede hacer algo en un acto de locura transitoria?

_No señora, eso puede usted quedar tranquila, no lo hará en un acto involuntario. Su marido es frío y muy calculador, perseverante, planeará a conciencia cómo hacerle daño, lo maquinará y el día que a él le convenga lo ejecutará, cumplirá muchos años de cárcel, porque no tendrá ningún eximente, sabe perfectamente lo que hace.

Al día siguiente Maga se alejó del hogar acompañada de su hijo menor. Su abogado le dió 48 horas a su marido para que abandonara el domicilio familiar o le denunciarían por acoso, la policía iría de nuevo a su domicilio pero para llevárselo, al día siguiente habría un juicio rápido y probablemente ingresaría en la cárcel.

El hijo mayor trataba inútilmente de convencer al padre de la determinación de su madre acerca de la denuncia por acoso. El marido se lo tomaba con calma. Pero cuando se acercaba al plazo establecido, la palabra cárcel retumbó en su cerebro, comenzó a recoger sus pertenencias personales con frenesí. El hijo mayor permaneció en el domicilio para constatar la salida de su padre, a las 12 de la noche la mujer recibió la llamada :"mamá , ya se fue, puedes venir a tu casa a dormir".

Al día siguiente, formalizaron un convenio regulador, los abogados respectivos se comunicaban por teléfono, sus hijos la acompañaron en todo momento. Varias veces hubo que redactar el documento, pues él no estaba conforme. Finalmente ella firmó, él siguió pensando si firmaba o no.

Maga cambió la cerradura de su casa. Ahora se siente segura en su hogar, pero él ronda por el barrio, ayer mismo, sábado, se lo encontró en el supermercado al que ella acude todos los días. Se cruzaron en el pasillo, ella iba acompañada de su hijo menor. Él saludó afablemente a su hijo, pero su hijo se negó a devolverle el saludo. Cuando se dirigían al domicilio donde Maga se siente segura, el todavía marido se encontraba delante de la puerta del portal charlando amistosamente con el mejor amigo de Maga, que debido a la discreción de Maga, no sabe todavía nada. De nuevo discretamente, ella y su hijo menor se metieron en el portal sin que el mejor amigo de Maga se percatara de su presencia...

Quizás dentro de un mes, el juez llamará a las partes para que ratifiquen el acuerdo privado que firmaron y en ese momento el divorcio se hará efectivo, hasta entonces Maga sigue teniendo marido y éste seguirá vigilándola, ahora y después, mientras Maga no le denuncie por malos tratos psicológicos, pero sin duda lo hará si él sigue ejerciendo este acoso.

Conocí a Maga en agosto de 2007, a través de sus comentarios en un blog, teníamos mucho en común, así que estaba al tanto de su caso; ella y sus hijos me dieron el permiso para contar a manera de relato corto, su experiencia personal; ésta es pues, mi aportación en el Día internacional de la eliminación de la violencia (psicológica) contra la mujer.


STOP YA !! a la violencia contra la mujer

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Wow, Wow y mas Wow, sin duda alguna el genero mas fuerte es el Femenino y por mucho...

Teacher, eres Grande!

STOP THE VIOLENCE!!!

Corpus Christi, TX
JSL

Loly dijo...

Sister, verdaderamente eres grande.

Valora el esfuerzo que supone para mi
escribir algo en el idioma del imperio pero verdaderamente eres grande y espero que también libre...dicho en el código del antiguo "imperio".
Espero que cada día tengamos que aguantar menos imperios y gocemos de más libertad.
Besos y mucho ánimo.

maga dijo...

Gracias loly, por tu apoyo.
No abandonaré el entorno en el que vivo (aunque me vigile) porque sería perder parte de mi identidad.Si tenemos que morir para que no nos pisoteen nuestra dignidad,seguiremos muriendo a manos de algunos varones que esperemos se extingan,por una simple ley de selección natural.
Un beso.

nieves dijo...

Muchas gracias, Jorge.Las mujeres necesitamos muchos hombres que piensen como tú.Un abrazo muy grande y largo ...que Texas está muy lejos :)

Loly,estoy de acuerdo con lo que Maga te dice.No te preocupes,Maga está mucho mejor hoy que hace 7 días.
Un beso

Loly dijo...

Me gusaría poder difundir a los cuatro vientos que la mayor equivocación de las mujeres es consentir el aislamiento. Es como consentir que una secta de cualquier tipo nos atrape. Cuando en una casa entra aire fresco procedente de otras mentes es menos posible el acoso.

Yo diría que por higiene mental deberiamos abrir nuestra mente al mundo.

De momento me alegra saber que Maga sigue en pie y dispuesta a la lucha. El mundo sigue ahí esperando que tu lo disfrutes y que nosotras lo veamos.

Besos a las dos.

Ana dijo...

He llegado a tu blog buscando otra cosa y me encuentro con esta historia tan cruda, tan triste, tan real. Que horrible darte cuenta que tanto tiempo has querido a una persona así, tan egoista, tan brutalmente mala.

Le deseo a Maga lo mejor de este mundo y que algún día pueda llevar una vida sin presiones, tranquila con las personas que la quieren.

Un saludo.

Mística dijo...

Mi madre y yo vivimos durante cerca de 10 años con un hombre enfermo, no sé que era más grave el hecho de que fuese politoxicómano o un egoista con tendencias psicopáticas. Gracias a la fuerza de mi madre hace años que estamos bien, después de mi depresión, después de intentar quitarme la vida al fin estoy totalmente tranquila en mi casa. Hace mucho que no sé nada de mi padre.
Ánimos!!! Ahora eres libre!!

corvo dijo...

La verdad es que mientras leía no podía dar crédito, o sí, no podía parar de leer, no podía apartar la vista de la pantalla y dejar de pensar "cómo pueden existir engendros (que no hombres) así? Hasta qué punto pueden tener una existencia tan patética como para intentar masacrar la vida de alguien?"

Me cabrea, me hace sentirme impotente que haya gente por la calle que maltrate a otros sea física o psicológicamente.

Remitiéndome a la página de Suicida en serie... "Aquí se suicidó corvo después de ver tantos gilipollas sueltos por el mundo, saltando desde tres metros de altura XD"

lila forever dijo...

Mi amiga Maga.Vuela alto! Tienes tooooooda la vida por delante y vales mucho. Muchísimo! No soy muy dada a manifestaciones de cariño, pero debes saber que te quiero.Ya sabes que te entiendo y ya sabes donde estoy
Fdo. Amanda Bustamante

Maga dijo...

Gracias, muchas gracias por estar ahí,lila forever.